En este año apostólico de Eliseo, año de milagros extraordinarios, año de salvación, sanidades, prosperidad y multiplicación:
Declaro que viviré un año como nunca antes viví. El mejor año de liberación y milagros sobre mi vida y mi familia.
El espíritu de Jezabel, que asolaba a Elías, no tendrá poder de asolar mi vida en este año de Eliseo, porque el Señor ya dio victoria contra todo espíritu maligno de la retención, de la envidia y de la malignidad de principados y potestades.
Por el poder de la unción de Jesús de Nazaret en mi vida, declaro y tomo posesión de que este será un año de avivamiento espiritual. El manto de unción está sobre mi vida.
Año de ver con mis propios ojos el actuar de Dios, realizando señales, prodigios y maravillas.
Quemo mis bueyes y el arado para desligarme del pasado y declaro que se abren puertas para un tiempo que jamás podría imaginar.
Será el año de la mayor multiplicación vivida, en el que el trabajo de mis manos será bendito. Tendré disposición y salud para romper todos los límites, y veré el aceite y la harina multiplicarse. De la escasez vendrá una poderosa abundancia.
Año de Eliseo, año de liberaciones, año de milagros sobrenaturales, año de la multiplicación, en el nombre del Señor. Trescientos sesenta y cinco días de unción doble, de sanidades, milagros y multiplicación, en el nombre de Jesús. ¡Aleluya!